domingo, 27 de marzo de 2011
Llegamos a Tailandia!
Bangkok nos recibió así: en un mostrador oficial del aeropuerto contratamos un taxi, mostrando antes nuestro equipaje, que constaba en ese momento de 2 valijas grandes y rígidas, 2 bolsos, más las mochilas de los cuatro y mi cartera. Nos señalaron a un taxista simpático, que abrió su baúl, casi lleno con un bolso propio y un gran tanque de gas. A primera vista se veía que era imposible que entren todos nuestros bultos. Sin embargo, empezamos con la primera lección oriental, aunque sea una versión libre de un salmo católico: "nada te turbe, nada te espante, todo es posible cuando hay voluntad". Después de varios (y recalco "varios") intentos, se resignó a no poder meter ninguna de las dos valijas en el baúl. No sé cómo consiguió meter los bolsos, las mochilas y mi cartera, ya eso era casi un milagro budista. Quedaba el temita de las dos valijas. Marce y yo lo mirábamos con cara de interrogación, como personajes de dibujitos animados.. Y terminó metiendo una valija en el asiento delantero (las dos no entraban), nosotros cuatro amontonados atrás junto con la otra valija a los pies de los chicos. Convertido el taxi en una lata de sardinas, nos sonrió por sexta vez, satisfecho con su obra maestra, y echó a andar el taxi, sin encender el taxímetro. Le pedí según rezaba la "Lonely Planet" de Tailandia: "Meter, please". Me sonrió sin estirar la mano hacia el taxímetro. Después de dos "meter, please" más, se resignó a encenderlo, sin perder la sonrisa.
Llegamos al hotel que había reservado por internet, Pantip Court Suites. Resultó ser un hotel de los setenta (ochenta mirándolo con cariño), un poco venido a menos, pero con una ubicación espectacular y una pileta gigante con forma de L, la más grande que vi en un hotel que no sea all inclusive. Si lo que buscan es onda una onda lounge, olvídense de este hotel. Pero en cuanto a comodidades y espacio (más de 100 mts2 de habitación), no tiene comparación. Al llegar nos encontramos con una habitación en suite, con un living gigante, pero UNA sola cama. Gigante, sí, king-size, sí, pero una sola para los cuatro. Bajamos a Recepción, le explicamos a la tailandesa muy correcta y simpática, que habíamos reservado una habitación para cuatro personas, pero que encontramos una sola cama. Nos dijo que por camas adicionales había que pagar; el precio era una barbaridad, considerando lo que habíamos pagado por la habitación. La mujer sonreía, pero no nos daba ninguna explicación ni solución. Había un sofá en el living en el que podría dormir Joaco y dos silloncitos en los que se me ocurrió que juntándolos entraría Josefina. Le pedí si nos podría traer ropa de cama para armar dos camas más y me dijo que sí, y lo resolvimos así. Los chicos estuvieron cómodos, la suite era más de lo que precisábamos, una terraza espectacular con vista a las luces de Bangkok y una cocina completa, donde cenamos un par de veces a la noche.
Al día siguiente nos tomamos el sky train. Este tren aéreo que recorre una distancia considerable dentro de la ciudad, parece salido de otro lugar. Mientras abajo el tránsito es caótico, donde prima la ley del más fuerte o el más vivo, con taxis, autos, camiones, tuk tuks y hasta algún que otro elefante perdido, arriba la gente viaja como si viviera en Singapur, mientras conversa o juega con sus iphones, ipads o iphones nuevos o mira la tele en los plasmas dispuestos en las estaciones. En una de ellas vimos una publicidad de remedio para la tos. La mamá estaba un poco resfriada. Estaba en la cama y se despertaba con su propia tos. Al mismo tiempo se despertaban el padre, el hijo y la hija, porque estaban los cuatro durmiendo en la misma cama king! Empezamos a sospechar y después lo corroboramos con un taxista: en Tailandia, así como en Singapur y supongo que en varios lugares de Asia, es normal que los padres duerman con sus hijos hasta la pubertad! Sé que para muchas mamás argentinas este dato puede ser liberador, sin embargo recuerden que en estos países el promedio de hijos es de uno por matrimonio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario